viernes, 14 de marzo de 2014

Dr. Arthur F. Torrance, Parte No 2.

El auto en que viajaban el Dr. Torrance y su esposa en las cercanías de Monterrey

El accidente:

No tengo la nota original que sin duda publicaron los diarios locales hacia principios de Noviembre del año de 1941, pero imagino que pudo haber sido algo más o menos así:

“…En días recientes, en viaje de bodas hacia el interior de nuestro país, el afamado científico norteamericano Dr. Arthur F. Torrance y su esposa la Sra. Ada Loveland de Torrance, sufrieron un accidente en las cercanías de Monterrey mientras transitaban por la carretera de Nuevo Laredo con destino a nuestra ciudad. A consecuencia de éste desafortunado suceso, la señora Torrance que aparentemente se encontraba al volante del vehículo, sufrió un traumatismo en el cráneo al golpearse con el retrovisor del mismo, siendo trasladada a un hospital de la localidad en donde horas más tarde perdió la vida…”
“…su afligido esposo se encuentra haciendo los trámites de ley para darle inmediata sepultura…”

Hasta aquí la hipotética nota que sin duda se publicaría por esas fechas –por lo menos en la prensa regiomontana- y que estaría consignando el trágico incidente en donde el afamado doctor, aventurero y científico reaparecía en los medios, aunque en esta ocasión por razones estrictamente personales y desafortunadas.

La acusación:

El artículo que transcribo, tomado del diario The Niagara Falls Gazette con fecha de lunes 17 de Noviembre de 1941, me parece bastante representativo del alud de notas que se publicarán en el extranjero.  Las circunstancias en que se provoca el accidente y muerte de la Sra. Torrance, harán que se genere en la autoridad local una serie de sospechas, que desencadenarán más tarde una sucesión de acontecimientos que tendrán como epicentro a la ciudad de Monterrey:

Levantan cargos contra un Americano por la muerte de su millonaria esposa mientras hacían su viaje de Luna de Miel.

"...La Policía mexicana cree que la Sra.Torrance fue golpeada de muerte con la botella de un termo.
Monterrey, Mexico (AP),. Arthur Torrance ha sido detenido el día de hoy en la penitenciaría de Monterrey, bajo cargos de asesinato, en relación a la muerte de de su millonaria esposa de 67 años de edad, la recién fallecida Ada Loveland de Kalamazoo, Michigan.
El jefe de la policía estatal Ernesto Ballí, ha dicho que cree que la Sra.Torrance fue golpeada mortalmente con la botella de un termo.
Torrance, que ha sido trasladado desde el hotel en donde fue interrogado de forma intermitente desde la fatal interrupción del viaje de luna de miel de la pareja hacia el interior de México hace diez días, ha mantenido su alegato de inocencia.
En México no existe la pena de muerte. La pena más usual por asesinato, consiste en 10 a 20 años de cárcel.

El Dr. Torrance con su defensor el Lic. Santiago Roel

El detenido de 54 años ha declarado que la Sra.Torrance sufrió una lesión de consecuencias fatales en el accidente automovilístico cuando se golpeó contra el espejo retrovisor tratando de evitar un choque contra un toro que deambulaba sobre la carretera, viaje en el que el susodicho, planeaba adelantar algunos estudios que realiza sobre las enfermedades tropicales.
La policía tiene planes de exhumar el cuerpo de la Sra.Torrance el día de mañana en busca de marcas de agujas hipodérmicas, en vista de que la fallecida había enviado cartas a su casa diciendo que Torrance le estaba suministrando drogas.
"No encontrarán marcas de inyecciones en ella" ha dicho Torrance, y agregó "Ella tan sólo había estado tomando quinina para prevenir la malaria".
Se han encontrado fragmentos de vidrio en donde fue localizado el coche accidentado de Torrance, y más tarde en las cenizas de una hoguera en donde un niño vendedor de periódicos, Carmen (sic) Marín Alvarado de 12 años, dijo haber visto a Torrance encender un fuego quemando el objeto utilizado en el crimen, aunque la cubierta de la botella no pudo ser localizada.
Las botellas de termo -Vacuum bottles en el original- son sumamente raras en México, lo que hace en opinión de la policía, poco probable que este peculiar objeto hubiera pasado desapercibido para cualquiera que lo viese.

El Dr. Torrance arrodillado, recrea frente a las autoridades judiciales la forma en que sostuvo a su esposa tras el percance. A la izquierda aparece el jefe de la policía de Nuevo León, Ernesto Ballí, a su lado Evaristo D. García asistente del mismo.
En la parte superior un termo de Bakelita típico de la época.

Evaristo D. García, asistente del jefe de la policía, ha dicho que recuerda que Torrance le mencionó hace algunos días que la cubierta externa del termo era de material plástico y no metálica. García dijo también que algunos comerciantes le comentaron que esa clase de plásticos -¿baquelita?- eran susceptibles de ser quemados si se les calentaba lo suficiente.
Con base en esto el investigador expresó su convicción de que el fuego avivado con periódicos, que dice haber visto el niño vendedor de diarios sobre el lecho seco del río Santa Catarina, muy cerca del centro de la ciudad, destruyó la cubierta plástica del termo, ennegreciendo los restos localizados de cristales rotos…”

El caso se complica:

Y por si los problemas no fueran suficientes para el doctor, aparece en escena el testimonio de una mujer a quien el inculpado había estado cortejando con promesas de matrimonio: Miss Vera Bowyer de Honolulu.  
La señorita Bowyer, de 28 años de edad, hija de prominentes familias de Hawái, había salido de su lugar natal con destino a la ciudad de San Francisco, en donde ya se encontraba instalada para un encuentro previamente pactado con Torrance. Es durante su estancia en esta ciudad Californiana, en donde recibe un comprometedor telegrama desde  Monterrey, en donde el desventurado científico le suplicaba no “adelantar juicios” sobre su comprometida situación.

Miss. Vera Bowyer de Honolulu

Otro asunto que enreda más las cosas es la inhumación del cadáver de la Sra. Torrance en el panteón del Carmen, en presencia de un representante de un hijo de la fallecida. Aparentemente el hijo de la dama en cuestión, el prominente abogado californiano Richard Loveland,  guardaba ya sospechas sobre las intenciones de Torrance, y es él quien solicita a las autoridades mexicanas la detención del mismo.  El hecho de que la difunta fuera  trece años mayor que su esposo, y que hubiera poseído una herencia considerable obtenida al enviudar de un rico ejecutivo de la industria papelera, parece que contribuían a redoblar las dudas que recaían sobre el acusado.

El abogado Richard Loveland


Condena, liberación exprés y final:

No encontré datos sobre los resultados de la autopsia, sin embargo es un hecho que el juez del caso, el licenciado Jesús B. Santos de la tercera sala penal, lo encuentra culpable de asesinato de su esposa y expide sentencia.
La condena no debe de haber sido particularmente rigurosa, pues para el mes de Marzo de 1942 nuestro buen doctor ya se encontraba en plena libertad tras pagar una fianza de $1,000 pesos, y lograr que la “dura sentencia” se revirtiera del cargo de "asesinato", al de "muerte imprudencial".

La muerte sorprenderá a Arthur F. Torrance en casa de unos amigos en California el 12 de Diciembre de 1944, mientras se enfrentaba no sólo a la persecución judicial emprendida por el hijo de su fallecida esposa, sino a nuevos cargos referentes a un supuesto “fraude postal”.

Un resumen muy preliminar:

Quedan muchas lagunas en la información que he podido obtener en internet sobre las actividades del Dr. Arthur F. Torrance, pero sin duda alguna la figura del científico, así como los acontecimientos y personajes que giran alrededor de sus peculiares andanzas, valen la pena de ser indagados a mayor profundidad.


El desenlace en Monterrey ha sido en realidad un pretexto para escudriñar en la vida de un ser humano que al margen de cualquier juicio de valor sobre sus actividades profesionales y personales, y del azar geográfico que lo colocó como protagonista un escándalo en nuestras tierras, llevó una vida a todas luces llena de interés y colorido. 


8 comentarios:

  1. Interesante de verdad. No se puede negar que hay elementos extraños en este suceso (¿accidente-delito?) y el menos extraño es el toro atravesado en la carretera. Creo yo que estas noticias llenas de detalles llamativos y folklóricos construyen las leyendas de un pueblo. Gracias por compartir generosamente tus investigaciones. Saludos.

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    1. Quedan muchas preguntas por resolver, a ver si algún investigador profesional se anima a escudriñar un poco más en el personaje, no me queda la menor duda que vale la pena.
      Gracias por tus comentarios Jorge, te mando un saludo.

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  2. Interesante suceso policiaco, quizá de la talla del crimen de la casa de Aramberri...saludos como siempre amigo.
    Carlos Álvarez

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    1. Efectivamente Carlos, lo polifacético del personaje y la repercusión que tuvo, lo vuelven un caso lleno de puntos interesantes.
      Gracias por tu comentario, un saludo.

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  3. Por esa época se suscitaron algunas muertes raras en la Ciudad. En la película FLORES PARA EL SOLDADO se relata la vida de un norteamericano que lucho en la batalla de las Ardenas y que murió misteriosamente en el Hotel Ancira. Lo curioso es que el tipo estuvo unos días antes en Chicago y unos 8 días después falleció de causas desconocidas. Su tumba esta en el Panteón del Roble y lo curioso es que ni el Ejército Norteamericano ni sus familiares hicieron algo por repatriarlo. Saludos!!

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    1. Gracias César. Desconocía por completo del dato de la película. Será interesante buscarla para poder verla.
      Hay un par de incidentes en la misma época (segunda guerra mundial), espero poder publicar uno en estos días.
      Te mando un saludo.

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  4. Pues si que resulta interesante,muy interesante,tanto que sería tema para una película.Muchas gracias por compartir éstos datos de mi querido Monterrey.

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  5. Gracias por su comentario Charly.
    Le mando un saludo.

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