jueves, 13 de marzo de 2014

Dr. Arthur F. Torrance, Parte No 1.

Lo que más me llamó la atención del Dr. Torrance no fue tanto el desafortunado desenlace de sus correrías personales y el sensacionalismo con el que la prensa de la época cubrió el incidente de su debacle personal, sino más bien su abultada hoja de servicios como investigador médico, científico y autor de cierto éxito, todo esto enmarcado por una vida que se caracterizó por un buen número de glamorosas aventuras personales en los confines del mundo.

Vale la pena darle un repaso a sus andanzas ya muy probablemente olvidadas, y que sin embargo fueron motivo para procurarle un estatus temporal de celebridad frente a una prensa ávida por relatar las hazañas de los entonces osados exploradores de la ciencia de las primeras décadas del siglo veinte.

Por cierto, el hecho de que el último acto de estas andanzas novelescas se escenifique en tierras regiomontanas, hace que toda la historia sea doblemente interesante.

Orígenes y vida personal:

Arthur Torrance era originario de Blackpool, una conocida localidad costera al noroeste de Inglaterra, sus padres Herbert Torrance y Ann Muscat Cross,  emigran a Estados Unidos hacia el año de 1905, en donde más tarde su hijo se naturalizará y continuará sus estudios hasta graduarse en prestigiadas instituciones como la Universidad del Sur de California (1914) y la Universidad de Nueva York (1916), de las cuales recibirá sus certificados de estudios profesionales y doctorado respectivamente.

Arthur F. Torrance

Es el 18 de junio de 1914, en donde me encuentro con una entrada del registro civil de California consignando el casamiento de Arthur Frederic Torrance con la señorita Hazel May Brice. De este matrimonio no volveremos a encontrar mención alguna en fechas posteriores.

Más tarde en la década de los veinte, regresará a Inglaterra a obtener una especialización en la Escuela Londinense de Enfermedades Tropicales, estudios que más tarde marcarán la pauta para que en compañía de asociados y colaboradores, emprenda regularmente viajes a tierra lejanas y exóticas. Travesías que en no pocas ocasiones estarán  rodeadas de un aura de misterio y aventura, o por lo menos así parecerá, si nos dejamos llevar por el entusiasmo que causaron estas notas en la prensa en aquella época.

Intereses científicos :

Deduzco entonces por los artículos publicados en aquellos años, que éstas misiones científicas estuvieron principalmente orientadas a investigar padecimientos tales como la enfermedad africana del sueño, transmitida por la mítica mosca Tse-tsé, insecto que durante muchos años alcanzó proporciones de “bicho estelar” en el cine y novelas de aquella época[i].

También encontré como objeto de sus intereses profesionales a la legendaria y temida lepra, enfermedad bíblica de gran carga simbólica, al igual que el síndrome de la elefantiasis, padecimiento de las extremidades inferiores que según entendemos es muy frecuente en zonas cálidas o tropicales y que produce deformaciones impresionantes entre quienes la sufren.

Para empezar a trazar una breve semblanza de las correrías del afamado doctor, cito un fragmento de un artículo aparecido el 8 de Julio de 1928 en el diario The Pittsburgh Press:

“… El Dr. Arthur Torrance, antropólogo y especialista en enfermedades tropicales y miembro de la Real Sociedad de Inglaterra, se encuentra actualmente en Nueva York organizando una expedición que partirá en otoño para probar que el origen del “primer ser humano”, puede ser localizado entre una de las tribus del desierto al norte del Lago Chad. Una de esas tribus que él descubrió mientras estudiaba la enfermedad africana del sueño…”

Luego prosigue la nota haciendo un apunte sobre las divergencias en las visiones teóricas que sobre el origen del hombre sostenía el Dr. Torrance con alguno de sus colegas. Como vemos al polifacético doctor no le faltaban temas de estudio para sus inquietudes científicas, que como podemos constatar, podían saltar sin mayor problema de la antropología a la medicina científica pasando por la botánica y la zoología.

La ciencia como aventura

 Aventuras:

Hay muchas notas dispersas por los diarios de la época en donde se consigna el periplo de Torrance por algunas partes de África.  Una nota que me parece particularmente interesante es la aparecida el año de 1931, la transcribo tal cual apareció en el Lewinston Daily Sun del 28 de abril del mismo año:

“… Nueva York, 28 de Abril (AP)  Se cree que el Doctor Arthur F. Torrance, investigador médico, explorador y reconocido autor,  se ha ahogado cerca de Buta (hoy Burundi), en el Congo Belga, según avisos recibidos hoy aquí por algunos de sus amigos.
El Dr. Torrance, junto con otros cuatro médicos de este país y de Inglaterra, partieron con destino a África en Octubre pasado, en búsqueda de investigar una supuesta tribu con “doble sexo”, así como las causas de la enfermedad del sueño (mosca tse tse). Se hicieron acompañar por más de 150 nativos en su viaje…”

Pero en caso de que la enfermedad del sueño, las teóricas tribus “hermafroditas”  y el supuesto ahogamiento del médico-explorador no fueran ya de por sí noticias espectaculares para la prensa, resultará aún más sorprendente la nota que nos encontramos  tres meses después.

Publicado por The Pittsburgh Press, 15 de Julio de 1931:

“…Volando con destino a la costa Oeste, con el objetivo de tratar a una víctima de una extraña enfermedad tropical,  el que en alguna ocasión fuera médico de cabecera en la producción de la película Trader Horn[ii], se ha tomado una pausa de 10 minutos el día de ayer al arribar al aeropuerto Bettis Field.


Vestido en mangas de camisa en la mejor tradición del trópico, el Dr. Torrance no ha podido contener la risa al enterarse del rumor que le atribuía el hecho de haberse transportado junto con dos exóticos cocodrilos dentro del avión, en su viaje desde Nueva York.
“Son tan grandes que se comerían el avión entero”, y ya recompuesto con mayor seriedad agregó, “estas piezas arribarán después  y serán donadas al Museo de la Universidad del Sur de California”.
El Dr. Torrance ha llegado recientemente de una expedición de carácter médico y científico en el Congo-Belga, lugar en donde se ha dedicado a estudiar los estragos a la salud que causa la mosca tse-tse.
Los temores por su seguridad se hicieron sentir en América hace unas cuantas semanas  cuando llegaron reportes diciendo que había desaparecido durante una fuerte tormenta tropical (Cloudburst, en el original[iii])
Al parecer el grupo de expedicionarios se dividió en dos partidas, y tanto él como quienes lo acompañaban, se libraron de la furia de la tempestad tropical. Sin embargo el resto del equipo, compuesto mayormente por cargadores nativos fue arrasado por completo por la fuerza del fenómeno.
El Dr. Torrance ha sido compañero del Coronel T.E. Lawrence en Arabia -el celebérrimo Lawrrence de Arabia-, y fungió como capellán del ejército Británico durante la pasada Guerra Mundial. Ha escapado a la muerte en dos ocasiones cuando barcos en los que estuvo asignado fueron hundidos…”.

En la misma línea de aventuras, mezcla de guión cinematográfico y de relaciones con personajes legendarios, encontramos una nota publicada dos años después en un periódico de Brisbane Australia, The Queenslander, con fecha del 23 de Enero de 1933, el artículo se intitula “Un Doctor de Aventura”, y aunque bastante extensa, extraigo los párrafos que me han parecido más interesantes para ilustrar de forma más definitiva las peripecias que vivió Torrance, durante los que parecen ser los años más álgidos de su carrera profesional:

THE QUEENSLANDER, BRISBANE Enero 26 de 1933.

"...El  tradicional “Doctor de los Trópicos”, es un real pionero que abre nuevos senderos a través de las selvas y pantanos, convirtiéndolos en modernos caminos de civilización " más allá del punto en donde las naves hacen alto para emprender el retorno".

Un pionero y veterano de esta especie, es el Dr. Arthur Torrance, miembro de la Real Sociedad de Enfermedades Tropicales, cuya búsqueda de la cura y prevención de plagas y enfermedades le ha llevado a los más alejados confines del mundo salvaje. Recientemente en el mes de Noviembre, ha zarpado desde Londres embarcándose en lo que vendría siendo la "décima expedición Torrance", en esta ocasión con destino a una colonia de leprosos ubicada en la selva montañosa de Nueva Guinea.
Se hace acompañar por un grupo de distinguidos médicos ingleses, entre quienes está Sir. Roger Leonard, quien fue nombrado caballero recientemente, por sus distinguidas investigaciones para combatir esta plaga en particular (lepra). Fue precisamente Sir. Roger, quien descubrió que la mejor cura para la lepra se encuentra colgando de un árbol, al alcance de la mano de quien padece esta enfermedad, el aceite de Chalmogra, elaborado con el fruto del mismo nombre.

Forma también parte de la expedición, la sobrina del Dr. Torrance, la señorita Muriel Holt de 20 años, encantadora rubia egresada de la Universidad de California, quien tiene estudios como enfermera del sistema público, y que se encuentra en camino a obtener un grado en medicina. Ella estuvo el invierno pasado acompañando al Dr.Torrance en Manchuria, a donde había acudido éste último a combatir una plaga de neumonía..."




"...La expedición a Nueva Guinea es patrocinada por la Universidad de California, a la cual se encuentra afiliado el Dr. Torrance, así como por la Real Sociedad de Medicina Tropical.

"Esperamos permanecer en aquellas tierras un años, pero no estamos seguros. Desde el punto de vista financiero, vamos con gastos muy reducidos. Sabemos muy bien como llegaremos, pero aún desconocemos como vamos a regresar. Ningún miembro del equipo recibirá ningún tipo de salario, y varios de nosotros estamos pagando nuestros propios gastos", señaló el Dr.Torrance cuando él y la señorita Holt, abandonaban Nueva York en Octubre, para unirse más tarde al resto del grupo en Londres..."

"...En su lucha contra esta plaga (la mosca tse-tse), ha realizado cinco viajes a África, del último de los cuales ha regresado en Julio de 1931, después de escabullirse en varias ocasiones por un margen muy estrecho de las garras de la muerte. En uno de estos viajes, fue víctima de la fiebre amarilla, y probablemente hubiera muerto de no ser por los cuidados de un médico blanco, que lo llevó con rapidez a un hospital de base. 
Estando también en el Congo-Belga, su campamento fue totalmente destrozado por una manada de hipopótamos, que huían en estampida por el desbordamiento del río Shari. "Si el desbordamiento ya era suficientemente malo, los hipopótamos resultaron aún peores", dijo el Dr. Torrance. "En su miedo natural la emprendieron destrozando con furia todo el campamento, destruyendo tiendas de campaña, autos y vehículos de carga, matando a cuatro de nuestros 125 cargadores. Muchos otros fueron heridos y el resto, junto con los camellos emprendieron la huida."
"Uno de los cargadores llegó a una villa cercana en su huida, y reportó desde ahí que todos nos habíamos ahogado. Este reporte tuvo gran circulación por los Estados Unidos antes de que fuéramos rescatados una semana después por una organización de ayuda. Pero mientras nuestras amistades lloraban en casa por nuestras muertes, mis tres asistentes blancos y yo, no sufrimos más que por la momentánea falta de comida"

"...Esto es algo que irrita al Dr.Torrance, siempre está siendo reportado en casa como muerto. En Marzo pasado, una agencia de noticias Japonesa, envío un cable a los Estados Unidos que decía: "El Dr.Torrance murió en Manchuria a causa de la plaga que vino a curar" Las tristes noticias fueron difundidas en la misma radio del barco que lo traía a casa. Su respuesta fue mandar un mensaje hacia San Francisco diciendo: "Por Favor, retengan todos los reportes que avisan sobre mi muerte, hasta que no sean confirmados por mí mismo"..."

"...Gracias en gran medida al trabajo del Dr. Torrance, equipos médicos de todas partes del mundo, se han sentido motivados por los progresos realizados contra la enfermedad del sueño. Ahora existe un suero que puede ser inyectado en los hombres blancos antes de dirigirse a los países en donde existe la tse-tse, previniendo con ésto de forma absoluta la enfermedad. A través de la inoculación de millones de nativos Africanos, las muertes anuales a causa de este azote se han reducido de 3,000,000  que se producían hace 15 años, a aproximadamente 40,000 que se registran actualmente.

Por esto el verano pasado el Club de Exploradores, al tiempo que removían su nombre de la lista de miembros fallecidos, le otorgaban la bandera de honor por logros sobresalientes de 1932, la misma bandera que fue entregada al Comandante Byrd, por su expedición de 1931 a la Pequeña América."

Publicaciones científicas y de ficción:

La siguiente nota relativa a Torrance, la encuentro dos años más tarde en una publicación de un periódico asiático,  The Straits Times de Malasia con fecha de 9 de Agosto de 1935[iv]. En ella se señalan algunas acusaciones hechas contra el doctor, por un supuesto plagio cometido en su novela Junglemania  en detrimento del connotado autor inglés Owen Rutter, quien en 1924 había publicado una obra intitulada Sepia, también conocida como Las frutas de la pasión,  y quien enumera en el mismo artículo las similitudes entre su trabajo y la de nuestro prolífico doctor.

En su introducción la nota dice:
  "...Un libro de viajes acerca de Malasia ha sido retirado de las estanterías en Londres por sus propios editores, después de que éstos descubrieron que guardaba sorprendentes coincidencias con una novela del reconocido autor inglés, Mr. Owen Rutter.
Su libro, "Junglemania", que ha sido un éxito de ventas en América, fue publicado en Londres en Septiembre. Todas las copias impresas en Inglaterra han sido ya retiradas de la venta..."

Y después el autor de Sepia hace una descripción más pormenorizada de las similitudes entre pasajes de su novela y la del Dr. Torrance.

No sé qué tan abundante haya sido la producción literaria del Doctor, sin embargo he encontrado que otro de sus libros, Tracking down the enemies of man (Rastreando a los enemigos del hombre), y que pudiera ser un publicación más de tipo científico que literario, si nos atenemos a su nombre, tuvo también un relativo éxito de ventas en su época.

Dos obras del Dr. Torrance

Pierdo la pista:

Según el informe periodístico Malayo de 1935, el doctor se encontraba listo para partir desde Londres hacia Abisinia en lo que supongo, pudiera ser algún otro viaje de exploración en su carrera científica, sin embargo me ha resultado difícil encontrar crónicas referentes a sus hazañas médicas o literarias en los años posteriores a esta nota. 
Me pregunto si el retiro de su novela por acusaciones de plagio habrá afectado de forma definitiva su carrera profesional; es difícil determinarlo con la información que hasta ahora he localizado, sin embargo en el último tramo de su recorrido por el mundo, y que resultará a final de cuentas el que dará pie a “el incidente” que lo acercará a nosotros físicamente, nuestro personaje se verá envuelto en un último capítulo de sensacionalismo amarillista y por desgracia para él… también de tragedia.
  

  CONTINUARÁ...




[i] La novela “Winged Death”(1933) del célebre H.P. Lovecraft y Hazel Heald, lleva como tema protagónico a las moscas Tse tse y sus diversos géneros e infecciones. http://elespejogotico.blogspot.mx/2011/10/muerte-alada-hp-lovecraft-hazel-heald.html
[ii] La actriz principal de la película contrajo una extraña enfermedad en África, que arruinó su carrera de por vida. Su dolencia le fue diagnosticada por el Dr. Torrance, y fue la base para emprender una acción de demanda millonaria contra la MGM. Para leer una nota breve sobre este asunto, consultar: http://news.google.com/newspapers?nid=1955&dat=19350503&id=3ssxAAAAIBAJ&sjid=qOIFAAAAIBAJ&pg=2883,579724
[iii] El término “Cloudburst” en inglés, se utiliza para denominar a un tipo de tormenta o chaparrón de lluvia particularmente intenso que se acompaña de una bruma previa, generalmente durante las  mañanas.
[iv] Acusaciones de plagio al Dr. Torrance en su novela Junglemania, aparecidas en el periódico "The Straits Times" de Malasia, el 9 de Agosto de 1935. Página 18.

4 comentarios:

  1. Que interesante personaje. Y con tremendo sentido del humor. Mira que buscar tribus con "doble sexo".... y decir que no se crean en los reportes de su muerte "hasta no sean confirmados por mí mismo" jejeje. Sigo con interés la secuencia a ver qué fue a hacer este señor entre los regiomontanos.
    Ah gracias por la idea de escribir las impresiones de Monterrey después de 20 años de ausencia. Voy por muy poco tiempo (una semana). La última vez que anduve por allá me quedé como 2 meses. Cada vez que iba era más grande limpia y luminosa. Saludos

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    1. Gracias por tus comentarios Jorge.
      Mañana agrego la segunda parte y el desenlace.
      Saludos.

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  2. Buenas Tardes. Sr. Juan Crouset lo felicito por la narrativa del artículo. Su servidor también está ansioso por conocer el desenlace de tan interesante escrito. Saludos.

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    1. Gracias por su comentario, le mando un saludo.

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