martes, 11 de junio de 2013

Julio de 1915, Monterrey enfrenta saqueos y carestía.

Entre las fotografías de Monterrey que alberga la colección de la Librería del Congreso Americano, me encuentro con una nueva imagen captada por el reconocido fotógrafo Jesús R. Sandoval, que retrata a un nutrido grupo de gente del pueblo haciendo fila para recoger unas "bolsas de maíz" aparentemente donadas por la Cruz Roja Internacional el mes de Julio del año de 1915, según de desprende del pie en la misma fotografía.

Haciendo una superficial revisión de la situación que vivía en aquel entonces nuestra ciudad asolada por las pugnas entre carrancistas, convencionistas y sus caudillos más representativos en la zona: como Francisco Villa, Raúl Madero, Jesús Carranza, Antonio I. Villarreal, y muchos otros, no es difícil imaginar las condiciones de precariedad que alcanzaría el aprovisionamiento de artículos de primera necesidad, particularmente los comestibles, y de como ante la situación de desabasto más extrema que ha vivido Monterrey, los grupos de comerciantes y algunas organizaciones desligadas de los "pasajeros gobiernos revolucionarios", tuvieron que encargarse de la situación ante el caos generalizado.

El historiador local Óscar Flores Torres aporta unos datos interesantes sobre la situación prevaleciente en los primeros días de Junio del año en cuestión tras la salida de los villistas:

"...En  Monterrey, las autoridades fueron reinstaladas y nombrado un gobierno interino cuya jefatura recayó en el general Idelfonso Vázquez. De inmediato la administración carrancista pidió el apoyo de los miembros de la Cámara de Comercio para hacer frente a una de las hambrunas (¿más fuertes?) jamás registradas en la capital. A principios de junio (1915), la Cámara Nacional de Comercio, las autoridades militares y el cuerpo diplomático se vieron obligados a sesionar conjuntamente, ante el miedo que podían representar los brotes de desorden que aparecían cada vez con mayor frecuencia en todos los rumbos de la ciudad. El pueblo se dedicó a buscar y saquear, en los pequeños y grandes almacenes, los productos básicos que notoriamente escaseaban, como resultado de casi cinco años de revueltas intestinas. El dictamen de la reunión fue unánime. Se creo un Fondo de Auxilio con el objeto de vender estos artículos a precios más que el de costo..."
Añade el historiador:
"...El consulado norteamericano también se comprometió a absorber temporalmente el precio de costo y transporte de una importante remesa de maíz y frijol, facilitada por la Cruz Roja norteamericana al Fondo de Auxilio. De esta forma, la experiencia adquirida por la comuna empresarial y el consulado estadounidense, guiaron a los todavía inexpertos representantes públicos a aceitar un aparato cuya maquinaria había sido ensayada con anterioridad..."

Fuentes:
Monterrey en la revolución 1909-1923
Oscar Flores Torres.
Librería del Congreso Americano. ( Ver foto en formato TIF, para apreciar mejor los detalles de la imagen)


6 comentarios:

  1. Hola,
    cuanto tiempo... yo ando desaparecido también. Gracias por compartir los hallazgos. Me gusta mucho la fotografía, las expresiones de algunas mujeres como mirando hacia la cámara. Probablemente los hombres también estuvieran mirando la cámara pero la sombra de los sombreros no deja ver los ojos.
    Mi abuela solía contar a mis hermanos y a mí y a mis primos hermanos, las grandes necesidades que pasaban por aquella época todos (ella era zacatecana). Decía que había muy poco maíz y que era casi lo único que había. Las mujeres, encerradas en sus casas, debían amasar cada tortilla en el mayor silencio posible para no ser oídas por gente extraña que llegaban a arrebatar cualquier cosa. El hambre era tal, que algunos mordían las suelas de sus guaraches para aliviarla un poco. Al menos eso era lo que ella me contaba. Todo el país en crisis.
    El de la foto, es un lugar que hoy parece completamente ajeno a Monterrey. Un callejón tan estrecho. ¿Que lugar de la ciudad será?

    Bueno, gracias de nuevo por compartir la imagen y los datos. Saludos.

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    1. Jorge:
      Gusto en leerte de nuevo.
      En relación a lo que cuentas de tu abuela; en ocasiones se nos olvida las situaciones límite que vivieron dos o tres generaciones atrás de la nuestra. Creo que ni siquiera durante el período colonial, existieron situaciones de hambruna como las que se presentaron durante ciertas épocas del periodo revolucionario.
      No tengo idea del lugar de la toma de la foto, pudiera tratarse de alguna instalación industrial desde donde se organizaban los esfuerzos para el reparto de provisiones.
      Te mando un saludo.

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  2. Que bueno que regresas...ya nos hacia falta tu material de investigacion, imagenes tan conmovedoras que solo en zonas rurales de n.l todavia vemos algo parecido de hace 100 anios.saludos Carlos alvarez.

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    1. Carlos:
      Gracias por tu amable comentario.
      Espero ahora sí, ser más constante en la publicación de entradas.
      Te mando un saludo.

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  3. Hola. Me parece que la foto dice JULIO, no junio... Una minucia. Saludos.

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    1. Enrique, muchas gracias por tu observación, me fui con la finta del propio texto del historiador y puse Junio, ya lo corregí.
      Te mando un saludo.

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