sábado, 10 de septiembre de 2011

Cinco documentos, un espejo distante.

Es difícil al leer viejos documentos, no encontrarse con ciertos paralelismos o similitudes entre las situaciones vividas en tiempos pasados, particularmente durante el siglo XIX,  y algunas disyuntivas que se nos presentan en nuestra actual sociedad.
He seleccionado cinco circulares oficiales que me parecieron interesantes en este sentido.

1
* La primera es una circular enviada por el gobierno del departamento de Nuevo León, el 30 de Marzo de 1855, que en sus partes medulares advierte:
"...la ley ha prohibido que ejerzan la medicina individuos que no están autorizados competentemente, esto es, examinados y aprobados en la facultad, (esto) ha sido con el saludable fin de evitar que los curanderos y empíricos causen la muerte de los enfermos como no podía hacerlo la misma enfermedad..."
Y más adelante el señalamiento va contra las "medicinas":
"...y que no expendan medicinas mas que los Farmacéuticos autorizados por el mismo Consejo, según la lista que de uno y otros se publicó..." y continua, "...y así mismo a los curanderos que, abusando del candor de los pueblos y de la situación de los pacientes, no tienen escrúpulo en aplicar remedios siempre aventurados, cuando no dañosos, como que carecen de los conocimientos que forman al médico..."
Después de leer el aviso, uno puede suponer que la lucha contra los charlatanes de la medicina y contra los primeros "productos milagro" debe de tener ya, un largo trecho recorrido.

2
* El segundo es un decreto enviado desde el Ministerio de Guerra y Marina. En lo que supongo sería un ambiente de extrema urgencia previo a la invasión Norteamericana, se abren los permisos para la adquisición de todo tipo de armas. Me pareció que al leerle repasaba algunas de las peticiones que se han hecho, ante la ola de violencia vivida actualmente.
Transcribo el primer artículo:
"...Art. 1. Se permite la libre introducción, por cualquier punto de la República, y la venta franca en toda ella, de fusiles, carabinas, sables, cañones de bronce y de hierro con sus cureñas, y en general toda especie de armas y proyectiles de guerra, sin pagar derecho alguno de importación..."
El decreto está firmado por nadie más que el mismísimo Juan Nepomuceno Almonte, entonces Secretario de Guerra y Marina. La duda que me queda es de dónde podrían importar armas en Agosto de 1846, con los únicos proveedores posibles cruzando ya la frontera, y alistándose para la invasión.

3
* La tercera  es una circular correspondiente al año de 1855, y está encaminada a la regulación de los naipes utilizados en los juegos de azar de aquel entonces:
"...Habiendo celebrado en esta Capital el Sr.Tesorero general..." empieza y prosigue "...una contrata con un fabricante de naipes para surtir a los fielatos y crear por este medio una nueva renta que aumente el erario del Estado; y siendo evidente que la introducción clandestina de este efecto causaría un gravísimo perjuicio al mismo erario..." y remata "...que tanto las autoridades de los pueblos, como los Administradores de las rentas estancadas, vigilen escrupulosamente que no se expendan otros naipes, que los procedentes de la fabrica indicadas..."
Se hace patente desde tiempos tan remotos, la necesidad de la autoridad por agenciarse ingresos para el erario, supongo que lícitos, en un negocio tan redituable como los juegos de azar, así sea de forma tan modesta como el control de los naipes. Agosto de 1855.

4
* En el cuarto documento, también una circular, el sabor de la ilegalidad, el contrabando y la evasión fiscal, ya asoman de forma incipiente frente al Estado recaudador y vigilante.
"...El Sr. Gobernador sabe de una manera positiva que muchos habitantes del Estado, aprovechándose del trastorno público, y en vez de presentarse a contribuir con sus bienes y personas, como buenos mexicanos, a derrocar la tiranía que ha oprimido a la Nación, no han hecho otra cosa que dedicarse al comercio clandestino de efectos extranjeros: sabe quienes han hecho este tráfico prohibido los puntos de donde los han traído, en qué cantidades, derroteros que han seguido y pueblos a donde los han introducido; fácil le sería mandar hacer un cateo general, recoger todas las mercancías, cuya legítima procedencia no pudiera justificarse y darlas por decomiso..."
Y continúa la autoridad en el texto dando pruebas de magnanimidad, permitiendo que se declaren los bienes en cuestión dentro de cierto límite de tiempo, y que se paguen las alcabalas correspondientes. A fin de cuentas..."de lo perdido lo que aparezca", y más en 1855, cuando las gravísimas circunstancias vividas en todo el país, no permitían que los gobiernos de los estados estuvieran enfrentando a sus gobernados, o menos aún, perdiendo sus muy necesarias rentas.

5
* La quinta y última circular habla sobre las órdenes emitidas desde el gobierno del estado de Nuevo León, para la protección de los caminos que conducen a las Ferias del Saltillo y Monterrey, dada la ruinosa situación que puede resultar del daño generado al comercio en ambas festividades, tanto por la abundancia de partidas de los entonces denominados "indios bárbaros", como por la presencia de ladrones comunes. El año es 1853.
"...Convencido de que la seguridad de los caminos y la eficaz protección al comercio son dos condiciones sin las cuales quedarían nulificadas las ferias de esta Ciudad y del Saltillo con incalculable perjuicio de estos Estados que en ambos mercados se surten de las cosas más necesarias para el transcurso del año cambiando sus producciones y objetos de comercio..." y continua "...Como resultado de tales medidas, está ya cubierto por la Comandancia general de San Luís, el camino de aquella ciudad hasta San Salvador, y por parte de este gobierno y del de Coahuila los demás que del interior y de tierra adentro conducen al Saltillo y Monterrey..." y señala, "...pueden pues, contar los concurrentes a las ferias con la protección y seguridad debidas, tanto respecto de indios, como de ladrones..."
El establecimiento de retenes y otras medidas de control, hacían ya su aparición en una sociedad que empezaba a ser interdependiente desde el punto de vista comercial, y que resultaba gravemente afectada por el azote de la inseguridad. La última imagen para vernos reflejados en un espejo distante.

Documento 1

Documento 2
Documento 3

Documento 4

Documento 5

(Oprimir los documentos para verlos en grande)

2 comentarios:

  1. Una expresión muy bien atinada. Verse "en un espejo distante". Excelente artículo. Parece que no aprendemos de la historia, cuánto nos cuesta superarnos a nosotros mismos y formar una sociedad "desarrollada". Eso quisiéramos ser, pero ¿alcanzaremos algún día la meta? Los obstáculos se repiten de forma cíclica a través del tiempo, como en la imagen del eterno retorno de Nietzsche. Muy buena Reflexión, gracias por compartirla.

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  2. Jorge como siempre, gracias por tus amables comentarios.
    Te mando un saludo.

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